El ‘bromance’ entre Trump y Musk se rompió tras un cruce público de acusaciones por el plan fiscal del presidente.
La relación entre Donald Trump y Elon Musk se fracturó públicamente este jueves, marcando el fin de una alianza que parecía sólida. El detonante fue el nuevo plan fiscal impulsado por el presidente, que según la Oficina Presupuestaria del Congreso aumentará la deuda nacional en 2.4 billones de dólares en una década. Musk, quien incluso llegó a atribuirse la victoria electoral de Trump en 2024, criticó abiertamente el proyecto, calificándolo de “abominación repugnante”.
El distanciamiento refleja años de altibajos. Aunque antes de 2016 Musk era escéptico sobre Trump, luego colaboró en su gobierno. Su relación se reactivó en 2022, cuando el empresario reabrió la cuenta de Trump tras comprar Twitter y se alineó con voces conservadoras. En 2024, Musk apoyó su campaña con una fuerte inversión y fue designado al frente del Departamento de Eficiencia Gubernamental (DOGE). Sin embargo, su salida del cargo y sus críticas al plan económico marcaron el quiebre definitivo.
Trump, por su parte, expresó incertidumbre sobre el futuro de la relación. “Elon y yo teníamos una gran relación. No sé si seguirá así”, afirmó. Musk, en su red X, respondió acusando al presidente de mentirle sobre el contenido del plan fiscal. El episodio ha generado confusión entre sus seguidores, especialmente dentro de la llamada «magasfera», que ahora cuestiona si esta alianza política aún tiene futuro.











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