El presidente Trump destituyó a cinco demócratas de la junta fiscal de Puerto Rico, alegando mala gestión y altos gastos operativos.
La administración del expresidente Donald Trump removió a cinco de los siete miembros de la Junta de Supervisión Fiscal de Puerto Rico, todos ellos demócratas, alegando que el organismo había sido ineficiente e ineficaz en su gestión. La decisión, anunciada por un funcionario de la Casa Blanca, ha generado controversia sobre el rumbo de la economía puertorriqueña y el manejo de su compleja situación financiera.
Entre los destituidos se encuentran Arthur Gonzalez, expresidente del organismo, y otros cuatro miembros, dejando en funciones solo a dos republicanos. La medida fue duramente criticada por la congresista Nydia Velázquez, quien advirtió que la decisión responde a intereses financieros que priorizan a los tenedores de bonos por encima del pueblo. La junta fue creada en 2016 para manejar una deuda pública que superaba los 70 mil millones de dólares.
Expertos legales han puesto en duda la legalidad de las destituciones, pues los miembros solo pueden ser removidos por causa justificada. La preocupación crece en medio de negociaciones para reestructurar una deuda de más de 9 mil millones de dólares de la Autoridad de Energía Eléctrica, mientras los ciudadanos enfrentan cortes de energía y tarifas elevadas.











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