Pedro Sánchez propuso un plan anticorrupción, pero el escándalo que golpea al PSOE desata críticas del PP y recelo entre sus aliados.
El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, anunció ante el Congreso un plan integral contra la corrupción, impulsado con apoyo de la OCDE. Las medidas incluyen crear una agencia independiente, auditorías obligatorias a partidos, protección a denunciantes y mayor persecución judicial contra corruptos. El anuncio se da tras el escándalo que salpica a exdirigentes del PSOE y que llevó a Sánchez a considerar su dimisión.
Sánchez admitió su error al confiar en los implicados y expresó que no renunciará, comprometiéndose a culminar su proyecto político iniciado en 2018. A pesar de su discurso, la derecha, encabezada por el PP, lo acusó de encubrir irregularidades y le exigió elecciones anticipadas. Núñez Feijóo lo tildó de “fraude” y pidió medidas policiales más contundentes contra la corrupción.
Desde la izquierda, la vicepresidenta Yolanda Díaz lo urgió a actuar más allá de la resistencia política, y grupos como ERC y Junts advirtieron que podrían retirar su apoyo si no hay avances reales. El PNV incluso sugirió que Sánchez someta su continuidad a una cuestión de confianza.











Discusión sobre esto post