El Ministerio Público responsabiliza a los dueños del Jet Set por negligencia al no reparar fallas estructurales conocidas desde 2024.
La investigación del Ministerio Público determinó que el techo del Jet Set Club presentaba filtraciones y desperfectos desde 2024, sin que sus propietarios, Antonio y Maribel Espaillat, adoptaran las medidas necesarias para corregirlos. Informes revelan que se realizaban reparaciones informales con personal no calificado, incluyendo la instalación de aires acondicionados pesados sin estudios estructurales previos, lo cual agravó el deterioro del techo.
Advertencias sobre desprendimientos de plafones y filtraciones fueron reiteradamente notificadas al gerente del club antes de la tragedia del 8 de abril de 2025. Sin embargo, las actividades continuaron con normalidad, y esa noche, en medio de un concierto de Rubby Pérez, el techo colapsó causando 235 muertes y más de 180 heridos. Las autoridades atribuyen el colapso a una sobrecarga en las vigas postensadas, exacerbada por modificaciones irregulares y la falta de mantenimiento técnico.
El expediente acusa a los responsables de priorizar el lucro sobre la seguridad, ignorando múltiples advertencias de empleados, lo que derivó en una de las mayores tragedias en centros de entretenimiento del país. El Ministerio Público sostiene que hubo negligencia criminal con conocimiento de causa por parte de los encartados.










Discusión sobre esto post