El papa Francisco tropezó en el Vaticano tras romperse su bastón, pero evitó caer. A sus 88 años, enfrenta problemas de movilidad y usa silla de ruedas o bastón.
El papa Francisco sufrió un leve tropiezo este sábado en el auditorio del Vaticano al ingresar a una audiencia, luego de que se rompiera el mango de su bastón. A pesar del incidente, logró mantener el equilibrio con la ayuda de sus asistentes y continuó con el evento sin problemas.
El pontífice, de 88 años, enfrenta dificultades de movilidad debido a problemas en sus rodillas, por lo que suele usar un bastón o silla de ruedas. En los últimos meses, ha sufrido dos caídas, la más reciente a principios de enero, cuando se lesionó el brazo derecho, aunque sin fracturas.
Francisco ha descartado la posibilidad de dimitir en el corto plazo, asegurando que, a pesar de sus problemas de salud, sigue comprometido con su labor. Su reciente autobiografía «Esperanza» confirma que no ha considerado renunciar ni siquiera tras cirugías importantes.











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