En María Auxiliadora, la falta crónica de agua hace que bañarse bajo una ducha sea un lujo inaccesible para sus habitantes, quienes luchan por soluciones.
En el sector María Auxiliadora del Distrito Nacional, bañarse bajo una ducha se ha convertido en un lujo inaccesible para sus residentes. A pesar de contar con un gigantesco tanque de almacenamiento de agua, la escasez crónica de agua potable afecta gravemente a esta comunidad. Según los vecinos, el agua solo llega dos veces por semana y durante breves periodos, lo que obliga a muchos a depender de camiones cisterna y pozos privados, pagando precios elevados por un recurso básico.
Los residentes han expresado su frustración, denunciando que la situación se ha mantenido durante décadas, a pesar de las promesas de solución por parte de las autoridades. La Escuela de Honduras, una de las principales del barrio, enfrenta problemas graves por la falta de agua, afectando a estudiantes y profesores. A pesar de los esfuerzos de la comunidad y las peticiones a la Corporación del Acueducto y Alcantarillado de Santo Domingo (CAASD), la crisis continúa sin una solución efectiva.










Discusión sobre esto post