El flujo migratorio ilegal impacta la movilidad y seguridad vial, mientras el gobierno muestra poca acción ante la crisis.
La falta de control sobre la migración en el país está teniendo un impacto directo en la movilidad y la seguridad vial. Casos como el ocurrido en noviembre de 2018, cuando el Dr. Pedro Ureña y otros profesionales fueron secuestrados en la Carretera Internacional por una turba haitiana, demuestran la gravedad de la situación. Este incidente, que surgió tras la detención de una motocicleta haitiana, dejó a las autoridades dominicanas sin respuesta efectiva y expuso la vulnerabilidad de los ciudadanos en su propio territorio.
El ex presidente Leonel Fernández ha alertado sobre la pasividad del gobierno frente a esta crisis migratoria, criticando la permisividad con que se manejan estos asuntos. Además, las recientes declaraciones sobre el incumplimiento del gobierno en acuerdos para mejorar el control del tráfico también apuntan a una gestión deficiente en materia de movilidad.
La situación migratoria no solo afecta la seguridad en las vías, sino que también tiene un impacto significativo en la economía nacional. Con un aumento en el número de extranjeros circulando en condiciones irregulares, las estadísticas de accidentes de tránsito involucran a un porcentaje cada vez mayor de migrantes. Este fenómeno, según investigadores como Luis Eduardo Thayer, también crea tensiones sociales, exacerbando los conflictos por recursos y oportunidades laborales.










Discusión sobre esto post