La «represión policial» en protestas estudiantiles divide a Francia, donde miles de jóvenes reclaman mejores condiciones educativas y el Gobierno rechaza las acusaciones.
El Gobierno francés rechazó este martes las acusaciones de «represión policial» durante las protestas estudiantiles que desde finales de septiembre movilizan a miles de jóvenes en distintas ciudades del país. Los estudiantes reclaman mejores condiciones de aprendizaje, sustitución de profesores ausentes, horarios menos sobrecargados y mejoras en aulas deterioradas. «Lo único que pedimos es poder trabajar y tener buenas condiciones de trabajo, simplemente», declaró a AFP Loan, estudiante de último curso de liceo durante una manifestación en Marsella.
Según las autoridades, unas 256,000 personas participaron en las movilizaciones, mientras los sindicatos y organizaciones convocantes elevaron la cifra a 450,000. Aunque la mayoría de las marchas transcurrieron de manera pacífica, se registraron incidentes en París, Lyon y Rennes. El Ministerio del Interior informó de 488 detenidos y 43 miembros de las fuerzas de seguridad heridos durante la jornada. Desde el inicio de las protestas, el Gobierno contabiliza 215 estudiantes heridos, 85 miembros del personal educativo afectados y más de 6,500 detenciones.
Las críticas sobre la actuación policial aumentaron después de que varios estudiantes sufrieran heridas graves. Un joven de 15 años perdió una mano tras recoger una granada de dispersión en Lens, mientras otros manifestantes denunciaron pérdida de visión y lesiones dentales. El primer ministro Sébastien Lecornu rechazó que existan órdenes políticas para reprimir las protestas y calificó de «mentiras» esas acusaciones. «No podemos dejar ningún margen de tolerancia a la violencia», afirmó durante una sesión de control parlamentario.











Discusión sobre esto post