El Niño golpea la pesca en América Latina, donde el aumento de la temperatura del océano aleja especies, reduce las capturas y agrava la situación económica de comunidades costeras.
El Niño golpea la pesca en América Latina al elevar la temperatura de las aguas del Pacífico oriental y provocar que numerosas especies migren hacia zonas más profundas y frías. Pescadores artesanales de Ecuador, Perú, Panamá y Guatemala aseguran que sus capturas han disminuido notablemente, mientras aumentan los gastos de combustible, hielo y alimentación necesarios para prolongar las jornadas en el mar. «El agua está caliente», relató a la AFP el pescador ecuatoriano Juan Ollague, quien después de una faena nocturna apenas logró capturar seis pequeños atunes. «Antes la pesca era buena, ahorita está pésima», agregó su colega Darwin Zambrano.
El calentamiento de los océanos ocurre en medio de temperaturas globales excepcionalmente altas. Según el observatorio europeo Copernicus, la temperatura media de los océanos fuera de las regiones polares alcanzó los 21,07 ºC en agosto, igualando el récord registrado en marzo de 2024. Expertos atribuyen este escenario a la combinación del cambio climático y el fenómeno El Niño. En aguas ecuatorianas, la temperatura aumentó alrededor de 3 ºC en la superficie y hasta 6 ºC a 40 metros de profundidad, reduciendo la productividad marina. En Panamá, Rigoberto González explicó que necesita alejarse cada vez más de la costa: «Salimos con 100 dólares de gasolina y cuando venimos ganamos 150 dólares», una cantidad que posteriormente debe dividirse entre cuatro trabajadores.
La reducción de las capturas también está golpeando a comerciantes y trabajadores vinculados a la actividad pesquera. En Perú, algunos pescadores han comenzado a dedicarse temporalmente a otros oficios ante el alejamiento de las anchovetas, mientras en Ecuador se han duplicado los precios de especies como el dorado y el picudo debido a la escasez. Francisco Orlando, quien trabaja fileteando pescado en Santa Rosa, resumió la situación: «Estamos esperanzados en que ellos traigan la pesca. Si traen, nosotros trabajamos. Si no traen, no trabajamos». La disminución de los ingresos también ha provocado el cierre temporal de pequeños negocios en comunidades que dependen directamente de la pesca.











Discusión sobre esto post