Un operativo contra el Comando Vermelho en Río de Janeiro dejó 64 muertos y provocó condenas de la ONU y organizaciones de derechos humanos.
Río de Janeiro vivió el martes la operación policial más mortífera de su historia reciente, con un saldo de al menos 64 muertos, incluidos cuatro agentes. Unos 2,500 policías, apoyados por helicópteros y drones, irrumpieron en las favelas del norte de la ciudad para combatir al Comando Vermelho, la organización criminal más poderosa del estado. Los intensos tiroteos, incendios y bloqueos paralizaron gran parte de la capital brasileña.
El gobernador Cláudio Castro defendió el “Operativo Contención” como una acción necesaria contra el “narcoterrorismo”, al tiempo que mostró imágenes de drones lanzando proyectiles contra los sospechosos. Sin embargo, las escenas de caos, con cadáveres en las calles y escuelas cerradas, provocaron alarma social y paralización del transporte público.
La ONU y Human Rights Watch condenaron la violencia del operativo, calificándolo de “tragedia” y exigiendo una investigación independiente. Esta es la operación más letal desde 2021, cuando 28 personas murieron en una redada similar. Según cifras oficiales, más de 700 personas han muerto en lo que va del año en intervenciones policiales en Río de Janeiro.











Discusión sobre esto post