El gobierno de Donald Trump implementó un nuevo examen de ciudadanía estadounidense con más preguntas y requisitos más estrictos para los solicitantes.
El Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos (USCIS) comenzó a aplicar desde el lunes un nuevo examen de ciudadanía más extenso y exigente, como parte de las políticas del presidente Donald Trump para reforzar los procesos de naturalización. La nueva prueba, enfocada en la educación cívica, incluye 128 preguntas en total, 28 más que la versión anterior. Los aspirantes deberán responder correctamente al menos 12 de 20 preguntas, manteniendo el mismo porcentaje de aprobación del 60 %.
Según el USCIS, este examen busca garantizar que solo aquellos extranjeros que cumplan con todos los requisitos de elegibilidad, incluyendo el dominio del inglés y el conocimiento del sistema político estadounidense, puedan obtener la ciudadanía. Matthew Tragesser, portavoz de la agencia, calificó los cambios como “cruciales” y “los primeros de muchos” ajustes destinados a asegurar que los nuevos ciudadanos “se integren plenamente y contribuyan al desarrollo del país”.
El nuevo examen fue diseñado durante el primer mandato de Trump, pero había sido reemplazado por la administración de Joe Biden en 2021. Ahora, con su regreso al poder, Trump ha reintroducido una versión más rigurosa, acompañada de una investigación de antecedentes más profunda, entrevistas a vecinos y verificaciones adicionales del carácter moral de los solicitantes. También se revisarán las excepciones por discapacidad y la conducta financiera de los aspirantes, incluyendo su historial tributario y laboral, en un esfuerzo por elevar los estándares de naturalización.











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