Trump sufrió derrotas judiciales en sus políticas migratorias, electorales y anti-DEI, y sus abogados ya apelan las decisiones.
El expresidente Donald Trump ha recibido una serie de derrotas judiciales en distintos frentes legales, afectando su agenda política en temas como inmigración, elecciones y programas de diversidad. Las decisiones se produjeron entre miércoles y jueves, cuando varios jueces federales bloquearon medidas clave impulsadas por su administración.
En el ámbito educativo, tribunales en Nueva Hampshire, Maryland y Washington, D.C., detuvieron partes de su ofensiva contra los programas de diversidad, equidad e inclusión (DEI). Las cortes consideraron que las restricciones propuestas por el Departamento de Educación eran discriminatorias e inconstitucionales, impidiendo su implementación antes del vencimiento de un plazo oficial.
En materia electoral, una jueza federal de Washington prohibió temporalmente aplicar un requisito de ciudadanía para registrarse como votante federal. Argumentó que regular elecciones es competencia del Congreso y los estados, no del presidente. Sin embargo, otras partes de la orden ejecutiva siguen en pie, como las nuevas reglas sobre boletas por correo.
Trump también enfrenta obstáculos en su política migratoria. Un juez de Colorado bloqueó la deportación de personas bajo la antigua Ley de Enemigos Extranjeros, mientras en Maryland se ordenó el regreso de un migrante deportado indebidamente. Además, un tribunal en San Francisco detuvo temporalmente la retirada de fondos federales a ciudades “santuario”, calificando la orden como inconstitucional. Finalmente, el gobierno pidió a la Corte Suprema que permita aplicar la prohibición a personas transgénero en el Ejército, tras un fallo judicial que favoreció a militares afectados.











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